Los mexicanos convertidos en los Reos del Estado
Los mexicanos convertidos en los Reos del Estado
Las ideas políticas ocultas del Presidente comenzaron a ser ejecutadas decidida y rápidamente, antes de que la población, confiada y esperanzada en el cambio favorable prometido, ni siquiera se nos dio el tiempo para poder reaccionar. ¡Monumental engaño político! Nos han dado ¡Flagrante traición al electorado! La oposición disminuida flaqueó también de alguna manera ante la tentación para apoyarlo con un simple y fácil engaño como respuesta; sus respuestas han sido debilitadas por una cantidad de contradicciones, hoy se demuestra la gran sincronía y unidad entre los partidos políticos y en sus acciones para darles una supuesta legitimad, con el apoyo y actos personalistas de viejos políticos indeseables allí presentes.
El deliberado propósito de engañar a la población en materia de políticas públicas, convierten al Presidente en el violador primario y contumaz de la constitución que él mismo, con hipócrita insistencia, dice defender y que no violenta.
El Presidente ha perdido toda autoridad moral y ética. Cuando a rienda suelta ha confundido la realidad con la fantasía. Cuando invierte el significado y destruye los valores más caros de la sociedad democrática. Cuando obsesivamente aparta las verdaderas políticas públicas que significan empleo, salud, educación y seguridad para la población, sustituyéndolas por otras impracticables. Cuando a toda costa ha buscado desbancar el tesoro público y sus instituciones con sus reformas IMSS, ISSSTE y PEMEX buscando a toda costa con esto en endeudar más a la Nación sin justificación alguna, comprometiendo su solvencia económica para el futuro. Cuando ha estado intentando hacernos creer que sólo el Estado puede garantizarnos una economía sana. Cuando alienta la creciente corrupción e impunidad. Cuando manipula y pervierte la administración de justicia. Cuando, como aprendiz de tirano, con sus rondines federales y militares, se erige como único poseedor de la verdad y de lo que conviene al país, convirtiéndose en el árbitro de la vida y muerte en las instituciones de salud con sus políticas desfinanciándolas intencionadamente y así poder aplicar sus políticas caprichosas y privatizadoras. Cuando le roba al elector su derecho a disentir. Cuando secuestra al pueblo el consentimiento informado para actuar en función de ese pueblo. Cuando traidoramente entrega el país a un gobierno extranjero. Cuando explota en su beneficio la inocencia, el candor, la credibilidad, la desesperanza e ignorancia de los más humildes, teniéndolos por igual con sueldos mínimos y miserables
Y todo ello disfrazado bajo una mascara democrática. Es el efecto acumulado de centenares de mentiras repetidas hasta la saciedad y raramente acusadas por los medios y sus supuestos analistas políticos, lo que ha contribuido a conducir a México hacia el enorme deterioro actual, sumergido en el laberinto del engaño. Lo que se demuestra es que tanto el Presidente como los políticos y administradores de su régimen han perdido el sentido de la proporción moral y ética, al final, el Presidente ha resultado un mentiroso, cínico y farsante. El incremento del desempleo y la miseria, el desbordado saqueo y despilfarro del dinero público, la corrupción generalizada, sus escasos logros solo han solo el propiciar una guerra en nuestras calles atrapar y matar a narcotraficantes, de ahí díganme cual mas, las muertes por negligencias publicas en salud como la policial, mas los ilícitos de toda clase y la constante violación de la Constitución y los derechos humanos nos hacen reos del Estado. Por ello, el pueblo que lo eligió debe de decir, mayoritariamente, expulsar a su partido y a sus aliados traidores, en las urnas para eliminar de en medio su poderosa arma, las trampas, engaños y complicidades del IFE.
Si en verdad funcionara el IFE como debe de funcionar no validaría entonces las "mañosas" improvisadas y maquilladas, con sus efectos especiales, bajo las ya conocidas dádivas desesperadas (tinacos, despensas, efectivo por tarjeta de elector etc.), solo son ejércitos de reservas y promesas, al igual se deben de eliminar por completo de los medios publicitarios las cínicas e ilegales campañas electorales, para recomponer lo putrefacto. En general todas estas marrullerías son una evidente muestra de desesperación. Para retocar su figura política deslustrada ante sus pésimos trabajos tanto legislativos como presidenciales, sólo nos faltaría, que los escasos ideólogos del régimen lanzaran al mercado una colección de barajitas para pegarlas en un álbum de su candidato, en las que se presentara al Presidente en todas las etapas de su tránsito vital, particularmente en sus múltiples viajes y poses discursivas ante públicos crecientemente disminuidos. Aún así la idea no sería original. Para vender su imagen de un líder omnipresente.
Al final de cuentas, el lenguaje y actos del Presidente están alejados de toda realidad que vive el mexicano, así como su torpe y catastrófica gestión gubernamental que ha disminuido dramáticamente la calidad de vida del Mexicano permitiendo incrementos a los insumos básicos sin incrementar emergentemente los aumentos salariales para contrarrestar estos efectos, sólo han logrado aislarnos mas irreversiblemente del país, si ya algunos de nosotros tenemos que realizar largas jornadas para poder trasladarnos a pie diariamente a nuestros centros de trabajo, con el salario mino disminuido y los incrementos a los insumos básicos nos esta privando de trasladarnos a través del transporte publico, La mayoría calificada ya no lo aceptamos. Su remoción debe de ser inminente de acuerdo a sus resultados, como en cualquier empresa o equipo de FUT bool., si en verdad se le quiere dar credibilidad y una nueva etapa en la vida democrática de México, enormemente difícil porque se tendrían que remover por igual a magistrados, servidores públicos y legisladores deshonestos para poder reconstruir lo que han destruido, y así volver a restablecer la confianza y la perdida y unir lo que fue separado. El resultado será una democracia verdaderamente pluralista en la que debe de haber oportunidades para todos, unificados y reconciliados y que permitirá diseñar el proyecto del país que todos queremos. Sólo incorporando estas variables, planes de acción y realizaciones concretas, podrán los futuros gobernantes conducir al país hacia un mejor destino que el que ahora por años nos ha agobiado.



