¡Pura vida la del delincuente de cuello blanco ante la impunidad de sus delitos!
Cada día nos gritan la necesidad de una urgente reforma a fondo de las leyes. A cada paso nos sobrecoge un caso espeluznante donde la exacerbación de los criterios sobre el derecho y democracia de nuestra justicia ha supuesto nuevas victimas o donde se otorgan amparos exagerados como derecho de los delincuentes y que traen como consecuencias condenas mínimas, burla de la justicia e incluso impunidad del delito y del delincuente.
En ocasiones los casos son de tal gravedad, tan terribles y contra todo sentido común sin alguna resolución por la Justicia, y que la sociedad se alarma y durante días causa conmoción y el clamor se apodera de la opinión pública y de la opinión publicada. Ha sucedido con pederastas amigos incluso de presidentes, diputados, senadores y gobernadores como claro ejemplo lo tenemos con el gobe precioso, y su gran amigo el tan conocido kamel Nasifh, denunciado por la periodista Lidia Cacho, y que había cometiendo sus fechorías por media geografía y que ha acabado por ser el algo más que un presunto culpable y desde luego quienes lo han estado protegiendo o lo protegieron convertidos en su momento en cómplices de este delincuente. O el caso del chino Chen Li y su relaciones o nexos con "respetados servidores públicos" activos hasta el momento, Han sucedido en otro orden de cosas, violaciones, torturados, asesinatos, algunos encontrados quemados otros desaparecidos, y al igual cuantas veces no hemos visto salir a delincuentes, tan campantes y con tan solo el cumplimiento de una pena mínima o en otros casos pagando cantidades millonarias como fianza, absueltos de todo delito, Sucede con delincuentes de cuello blanco, violadores, sicópatas, lideres sindicales de negra trayectoria o con endurecidos delincuentes con múltiples crímenes a sus espaldas de las más variadas facturas, y se tiene que mencionar a todo aquel que utiliza, manipula y hace mal usos, del derecho y del poder económico con recursos publicos, desde luego se tiene que mencionar a todo aquel que se le encontró un delito y que nos entiende el por que no se pudo ejercer acción penal solo por que casualmente cuenta o contaba en ese momento con fuero.
Esos son los casos que nos golpean desde las pantallas de las televisiones o las primeras páginas de los periódicos. Pero otro cientos, miles y decenas de miles no salen en estos medios pero están siendo soportados en cada pueblo, en cada ciudad, en cada barrio en cada rincón. Ya no hay sitio "tranquilo". Es la delincuencia en su perfil mas bajo. Es el robo, la agresión, el asalto a domicilios, a bienes privados y públicos, los comportamientos incívicos y vandálicos contra la sociedad, contra el bien común y contra cualquier cosa que les plazca. Esa delincuencia que crece y sube como la espuma, autóctona o foránea, entre la cual se ha establecido el axioma probado y bien probado de que aquí el delito paga poco si es que algo paga y que quienes han de ir con más cuidados son los servidores de orden público que se sirven de la ley. Porque es verdad, es muy verdad, son hecho reiterados y continuos, de la reincidencia, de las detenciones, en las que se constata la expresión de que" entran por una puerta y por la otra salen". Libres, riéndose y cacareando.
De ellos hay ejemplos a cada segundo, victimas a cada instante, sensación de indefensión creciente de los unos y sensación de impunidad galopante de quienes continúan y comenten los delitos.
Pero todo parece pasar, olvidarse, escamotearse, aparentar que no existe y no decidirse a afrontarlo. Unas consignas manidas, una exhortación y hasta la próxima.
Y no. Ya es tiempo. Por lo uno, por los casos de grave alarma social, y por lo otro, que afecta a centenares de miles de personas en su seguridad y sus bienes, han de tomarse de una vez y sin eufemismos ni excusas, cartas urgentes en el asunto. Ha de ser el legislador, han de ser los representantes del pueblo, del ahora y quienes deben de dejar su lenguaje confuso y embrollado.
(Es lo que siempre acaban por hacer, presos de la políticamente y que justificandose siempre lo que ellos hacen es lo correcto no se que extraño síndrome o compleja cobardía los obliga a desviar su verdadera responsabilidad ante sus deberes con las gentes) y pongan de una vez los puntos de la ley sobre las ies de la injusticia. Porque lo que está sucediendo es una tremenda injusticia.
Porque lo complejos, las teorías y los escrúpulos sobre no se sabe que culpa ha de pagarse y ante quien no pueden estar siendo sufridos por toda una sociedad cuyas leyes la han convertido en el paraíso de las mafias delictivas mundiales -son ellas quienes así lo pregonan- y cuya debilidad a la hora de imponer sus castigos convierten y acaban por victimar aún más a quienes son victimas mientras que se protege muy encendidamente a sus verdugos.
No se es menos de izquierda ni menos derecha, no se deja de ser perredista, panista o priista cuando se cuenta con leyes justas, acordes con los tiempos y con los crímenes. No se es un intolerante por exigir castigo a los culpables. Porque hasta para reinsertar primero hay que pagar la culpa y tener el propósito de enmendarla y enmendarse. Es lo mínimo exigible que aquí parece haberse olvidado hace mucho tiempo.
POR UNA REIVINDICASIÓN SINDICAL
GERARDO FLORES



